Buscar en este blog

Satisfacción


A cada instante te percibo
en todos mis plácidos sueños,
mas totalmente fugitivo
tu corazón tiene otros dueños:

Ése que es cruel y temerario,
al que nunca saciarás jamás,
se hace llamar: “mal necesario”.
¿Probarás su veneno falaz?

En palabras cortas: Es el dinero;
tu lo obtienes, pero él te ha comprado;
aunque lo niegues, no te sirve un “pero”
porque vive de ti al fin y al cabo.

Ése otro, es el que realiza en tu cama
el cohecho más bajo y repudiable,
en minutos dinero desparrama
porque cumplas su deseo abominable.

A ser dueño de tu cuerpo avanza,
goza de tu cuerpo codiciable,
mas su dinero a comprar no alcanza
tu ternura de rostro intachable.

Me apeno de tu cuerpo suave y tierno,
pues parece a hojas caídas de otoño;
¡Qué importa! Si eres, mi amor eterno,
si eres mi tesoro, mi retoño;

Porque tienes el alma intacta y casta
que hombre tal no llegó a tocar,
siento que es suficiente y me basta
para que nunca te deje de amar.

Correré a ti de cuando en cuando
a copar el vacuo de mi alma
a entregarme de prisa temblando.

Hasta que se dilate en el viento
La ilusión que rige mi templanza;
si mi fe ovaciona lo que siento,

Haré de mi invierno primavera,
me daré consuelo de esperanza
por darte mi vida verdadera.
EDICION: Nov. 2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, se mostrará cuando sea aprobado.