Mis tristezas trascienden en mis versos,
La nostalgia es el pan de cada día,
Gemela a una multitud de conversos
Que matan en sus vidas la alegría.
Se convierte e este modo mi poema
En un gran mar de dichos encrespados
(Infortunio de dos enamorados)
Tildados por la fe como anatema.
La tetricidad baña mi razón
Me envuelve en melancolía y desazón;
La gracia se me ajena tercamente,
A lado del consuelo irreverente;
Entiendo que he sido Yo el culpable
De ver la vida triste y no agradable.
EDICION: Enero 2012

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario, se mostrará cuando sea aprobado.