Tu excelsa caridad.
Tu tierna maternidad.
Tu sencillez de mujer.
Tus sufrimientos todos a tener.
Son sencillamente madre:
Tu amor de mujer
Nosotros que tanto te ofendemos
Y tú que tanto nos perdonas
¿Acaso tu amor nos merecemos?
Es verdad que somos tu ilusión,
Porque tu corazón en pedazos
Lo recibimos como pan sobre los brazos.
Mientras niños, nos diste las mieles de tu pecho
Y tu regazo, la cuna de calor, fue nuestro lecho;
Madre, la de compasión eterna.
Madre amante,
De hacerte llorar
No tenemos el mínimo derecho.
Madre a todas horas.
Madre que por nosotros ríes.
Madre por pura esencia.
Madre que, por nosotros, tu sueño haz perdido,
Por ser madre por vocación y excelencia
Hoy te agradecemos por tu bien habido
Porque Dios también así lo ha permitido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario, se mostrará cuando sea aprobado.