Buscar en este blog

Amistad vaticínica

Por tener amigos diera,
a mi principiante experiencia
no un motivo, una quimera
razones mil de complacencia.

Me vedan, pero acaso,
no oros, sí temores;
barrunta mío cada paso
dolores más que desamores.

Llantos de hondo añejo
que curar el tiempo tardaría
cuando,¡ah!, cadaver en el nicho viejo
ya mi alma, sin vida, yacería.

Es el tiempo mudo testigo
de mi hueca humanidad
que cuando ansio un amigo
abarrota me la soledad.

La razón sola:
la hipocresía infame
que el de amigos mundo se enarbola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, se mostrará cuando sea aprobado.